
De vuelta...al centro de mi mundo, ese que invento, que maquillo, que tacho y que vuelvo a inventar.
Todo gira y permanezco en silencio, mirando, así como miro yo. Vértigo tal vez, choco con los cristales y no me atrevo a abrir las ventanas.
Veo luz, estrellas con las esquinas difuminadas.
Veo velas que se disfrazan de faros, engañando a los marineros perdidos,
temblando con un pequeño soplo de viento
Veo un camino de baldosas naranjas con un espejo al final, dónde aun no distingo mi perfil, ni mis alas.
Girando pero sin pies. Es tiempo de girar, y de volver a mi manía de atrapar el tiempo con las manos.
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